sábado, 30 de abril de 2016

El pionero del ciclismo


En los inicios del ciclismo, parecía este un deporte reservado a señoritos, reduciéndose a las urbes de cierta importancia. De ahí la sensación que en los medios ciclistas de 1906, causó la aparición de Tomás San Salvador, al que le adjudicaron el apodo de “el aldeano”, con cuyo nombre de guerra alcanzó popularidad en el mundillo ciclista. Fue una figura modesta, fuerte y excelente corredor, en unos tiempos precursores con entusiasmo de la afición al ciclismo en el país. Su natural timidez, que contrastaba con sus cualidades atléticas, fue causa de las sonrisas con que su presencia fue acogida, sonrisas que se troncaron pronto en gestos de envidia, impotencia o de respeto de sus adversarios. Lo fiaba todo a su fuerza, pero no consiguió el complemento que le hubiera hecho culminar en la figura más destacada de su época. Carecía de los más rudimentarios conocimientos de técnica ciclista y rara vez tenía en cuenta las características del recorrido. Para Tomás no era cosa desconocida la bicicleta. Su hermano mayor tenía una, pero jamás se atrevía a poner las manos en ella, y aprovechando las ausencias de sus amigos, consiguió llevar a cabo un rudimentario aprendizaje. Ahora ya podía pensar en la adquisición de una bicicleta tan pronto se presentara la ocasión propicia, y que para fortuna suya, no se hizo esperar, pues su hermano se la cedió por cinco duros.


Tomas San Salvador. (Libro “Erase una vez en Galdakao… (II)”)


Corrió la noticia de que se proyectaba llevar a cabo una carrera de envergadura, un Bilbao-Donostia-Bilbao dotado espléndidamente. Tomás era ajeno a ello, pero su hermano mayor tenía noticias de la prueba. Dada la excesiva distancia, se opto por dos pruebas con lo presupuestado. Una de ellas Bilbao-Urduliz-Unbe-Enekuri-Bilbao y otra, Bilbao-Galdakao-Erletxe-Derio-Enekuri-Bilbao, a cubrir en dos vueltas. Pero antes de lanzarse, había que hacer un ensayo. No disponía de bicicleta, por lo que debió alquilar una y realizar la prueba. Al esperar su hermano su retorno, Tomás no aparecía. Una curva demasiado cerrada y una caída a una huerta, fueron la causa. La víspera de su debut fue un mal día y peor noche.  Quiso desayunar fuerte antes de la salida, pero su estomago no admitía nada. Su presencia causo natural extrañeza, ya que nadie le conocía. Todo iba bien al principio, pero le dolía el estomago. Pero pensó en lo que dirían en el pueblo y sobreponiéndose, siguió al grupo. Empezó a pasar contrarios, llegando en tercera posición a la meta. No estaba mal para empezar. A los quince días se celebraba la segunda carrera. Nuevamente recurrió a una bicicleta de alquiler. La primera vuelta terminaba con la llegada de cuatro hombres en grupo de cabeza, entre ellos él. Se neutralizó el paso hasta Atxuri, donde nuevamente se dio la salida para la segunda vuelta. Al coronar el repecho de Galdakao les da caza y su futura mujer, le ofreció un reconfortante ponche. Llegó el repecho de Larrabetzu a pesar de las chuflas de sus adversarios, apretó y se largo solo, pero poco curtido, acepto una botella de agua y tanto se recreo en ello, que un adversario le pasó. Corrons entraba en primer término en la meta, con unos pocos segundos de ventaja. De haberse aplicado la neutralización, Tomás hubiese sido el vencedor. No desmerecieron sus posteriores actuaciones, aunque sufrió pequeños accidentes. La suerte no se le mostró muy propicia. En el campeonato de España de 1907, celebrado en Bilbao, con un recorrido Bilbao-Morga y regreso, y la participación de cincuenta y tantos participantes de diferentes regiones, San Salvador coronaba Unbe en primera posición. En el descenso se le unen cinco hombres y al enfilar Urduliz, en la curva final de Unbe cae al suelo junto al corredor que le precede. En el viraje de Morga su posición es mala, reacciona y la cosa cambia de aspecto. Va adelantando adversarios y en Unbe, alcanza a Amunategi, quien se lleva el triunfo final.

Las obligaciones familiares le alejaron del ciclismo, pero presionado por sus vecinos, acudió al año siguiente a Gijón, a disputar nuevamente el campeonato de España. Iba en primera posición, pero sufrió un accidente que le privó de la victoria, terminando en tierras asturianas su carrera deportiva. Una prueba de homenaje organizada en Galdakao, después de ganarla, determinó su definitiva retirada.

Fuente: Diario Excelsius

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