martes, 23 de diciembre de 2014

Pradera Hermanos

Empresa fundada en el barrio de Arkotxa en 1838 por los hermanos Benito y Gregorio Pradera Maguregi, procedentes de Markina. En un inicio, siguiendo la tradición siderúrgica vizcaína, fundían en un pequeño taller, cobre procedente de las minas de Arrazola para darle forma. La base de la industria fue el aprovechamiento de la fuerza hidráulica del río Ibaizabal. Su finalidad, la fundición y laminación de metales no férricos, como las chapas y barras de latón con las que se forraban los buques, además del estiraje de metales y aleaciones.


                      Fábrica de Pradera Hermanos vista desde Bengoetxe

En 1856, Gregorio Pradera vecino de Begoña, se proponía responder a los daños que, por razón de la presa que se construiría, pudiera causar el agua en las heredades de la taberna de Padura y puente de “Bengoetxea” de Galdakao. En el año 1858, la reina Isabel II expidió una Real Cédula permitiendo a la empresa la fabricación de chapas y barras de latón con destino al forrado y armazón de buques, que luego eran exportados a las colonias de América. En 1874, por Real Decreto, Carlos VII nombró a Gregorio Pradera, ya que Benito habia fallecido, director general de las fábricas de Bizkaia.

A principios del siglo XX, la empresa construyo la casa Padrerena, un largo edificio de dos pisos levantado entre 1917 y 1918, con el fin de dar un hogar al aumento de la actividad en el taller , Pradera era de hecho, una de las más importantes industrias de todo el Estado, llegando a tener miles de trabajadores. El negocio aguantó hasta la crisis de los setenta. Entonces, sus herederos fusionaron la empresa con otra situada y fundada en Lamiako en 1898 por Eduardo K.L. Earle y con Secem, que explotaba el cobre procedente de Río Tinto (Huelva). Se formó así Ibercobre, un holding que fundamentalmente se dedicó a reconvertir la industria y a buscar un comprador. Sólo en 1978 redujo la plantilla de 1.400 a 700 personas. En 1987 consiguió encontrar un comprador, la finlandesa Outokumpu, que primero adquirió un 21%, poco antes de salir a Bolsa en Helsinki y cuatro años más tarde se hizo con el 100%. La fábrica de Arkotxa pasó por tanto a llamarse Outokumpu Copper Tubes, aunque el anagrama de Pradera Hermanos todavía aparece en algunas paredes. Entonces el cobre era un negocio próspero que generaba el 29% de la facturación de la firma finlandesa. De hecho, la fábrica vasca se modernizó a lo largo de los noventa y recibió ayudas del Gobierno Vasco  que generaron cierto malestar en Suecia, donde se cerró una planta e incluso la intervención del Comisario europeo de industria para aclarar que no se trataba de una subvención ilegal. Curiosamente, poco después la demanda de cobre sufrió un enorme impulso desde Bruselas, como consecuencia de la fabricación de las primeras monedas de euro.



Sin embargo, a partir de 2000 el negocio empezó a debilitarse. La subida del precio del cobre genero un desplazamiento de la demanda de productos sustitutivos, fundamentalmente el acero y el PVC. En 2003 la empresa vivió varios conflictos laborales y redujo la plantilla de 500 personas hasta los 250. En septiembre de 2009, la antigua Outokumpu, posteriormente conocida como LBH Spain, suspendió pagos con un pasivo de 13 millones de euros ante la imposibilidad de seguir trabajando con las pérdidas acumuladas en los últimos tiempos.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

La inauguración de la presa de Lekubaso

Diferentes proyectos se efectuaron para el aprovisionamiento de aguas de Galdakao con el fin de resolver el problema de su abastecimiento. En el año 1926, el Ayuntamiento encargó al ingeniero Ignacio de Rotaetxe la presentación de un informe al respecto. El aprovechamiento del riachuelo de Lekubaso, por la abundancia de caudal, su excelente calidad, así como por el mejor coste del metro cubico de agua, fue el elegido. Razones técnicas como económicas, indicaban que Lekubaso era la solución razonable. Fue presentado el año 1930, cuando el municipio disponía de una población de 7.000 habitantes, con Zabalgane en el  punto más alto de habitabilidad. El pie de la presa de punto de captación indicado, era el lugar de confluencia del arroyo Iturrigorrieta. Se dispuso de dos zonas con sus correspondientes depósitos regularizadores: Lekuegoikoa para Unkina-Urgoiti-Bekea-Gumuzio y otro en Zabalgane, destinado a Zabalgane-Kurtzea-Zuazo-Bengoetxe. La piedra caliza de buenas condiciones que se encontraba no muy distante y a altura conveniente en las inmediaciones de Ereño y Atxarpin erreka, proporcionaba el material árido necesario.


                                Construcción de la presa de Lekubaso.

 
Antes de finalizar el año, se celebró el pleno del Ayuntamiento en el que se trató y aprobó el proyecto de traída de aguas de Lekubaso, presentado por el ingeniero Ignacio de Rotaetxe. A finales de marzo de 1933, dieron comienzo las obras del abastecimiento de aguas de Lekubaso. Acudieron al acto el alcalde, el director de las obras Ignacio de Rotaetxe, el contratista Ormaetxe y el secretario Nicolás Vicario que levantó acta. A comienzos de 1934, la Diputación subvencionó las obras con 260.000,60 pts. El 15 de abril de 1934, las obras sufrieron el intento de robo de dinamita, en una txabola de los contratistas de la presa. Pistola en mano, pidieron al guarda Domingo Zarandona que les entregara la dinamita depositada allí, y al no haber explosivos, huyeron hacia Arrigorriaga. En agosto, el Ayuntamiento concedió una prorroga de cinco meses para la finalización de las obras.

Por fin, el domingo 10 de noviembre de 1935, fue inaugurada oficialmente la traída de aguas de Lekubaso, obra emprendida por el alcalde Simón de Linaza, sustituido por los sucesos de Usansolo, cuya continuación la realizó el alcalde accidental, Santos Muñoz Orue. Con tal objeto, poco antes de las once de la mañana, se reunieron en un pequeño estanque construido al efecto en la plaza de las escuelas de Unkina, el alcalde gubernativo, Tomás de Sagarminaga; los gestores municipales Ureta y Preguntegi, Juan B. de Azcuenaga, Leoncio de Goyenaga, Cosme de Oyarzabal, el abogado Vidre y el ingeniero de la obra ejecutada con los planos de Ignacio de Rotaetxe, con el sacerdote Matías Lumbreras, que procedió a la bendición del estanque citado.

Después de la inauguración oficial, el gobernador y demás invitados fueron obsequiados con un lunch, visitando a continuación los depósitos de agua. Acto seguido, el gobernador emprendió el regreso a Bilbao, sin quedarse para el banquete preparado en honor de los invitados. Momentos antes de la marcha del gobernador, llegó el presidente en funciones de la Comisión gestora de la Diputación de Bizkaia.
Para la celebración del acto se contó con la colaboración de la Banda de música, pero la falta de apoyo popular a la gestora municipal y la invitación a personas por disposición del alcalde gubernativo, que no se distinguían por su fervor republicano, redujo el público asistente a los actos. Por la tarde se celebró una romería.

jueves, 16 de octubre de 2014

El lehendakari en Galdakao

En octubre de 1935 se celebró una jornada de fiesta en Galdakao con asistencia de personas de diferentes localidades cercanas. Los actos comenzaron con una kalejira de txistularis, seguido de una misa oficiada por el párroco Mariano de Uriarte y Romualdo de Garibi, donde se  interpretó la misa de Refice por la Schola Cantorum local, bajo la dirección de Tomas de Larrinaga y el organista Sabino de Zenarruzabeitia. A mediodía se celebró en el Cine Galdakano de Lasao, un concierto de txistularis y del orfeón del batzoki formado por cien voces. Tras ello, hubo un recital de poesías euzkéricas a cargo de los alumnos de la ikastola local: Garbiñe de Urizar, Maite de Uribe, Elixabete de Uribe, Mari Tere Esparza, Begoñe de Gurtubai, Maritxu de Iturbe, Gregoria de Etxenagusia, Garbiñe de Zenarruzabeitia, Mari Tere de Zabala, Lore de Argarate, Amaya de Garmendia, Libe de Urizar, Maite Calzada, Román Loroño, Manu de Añibarro, Luis de Esparza, Iñaki Calzada, Jabier de Garmendia, Joseba de Uribe, Begoñe Arteta, José Ramón Urrutikoetxea, Agustín Lekue y Sebastián Orue.

                                                     
                   Asistentes al acto en el Cine Galdakano de Lasao (Foto: “Euzkadi”)


A la una y media, en los locales del batzoki se dispuso el banquete al que asistieron ochenta y cinco comensales. Ocuparon la presidencia un consejero del Bizkai Buru Batzar, el parlamentario en Cortes Manuel Egileor, los cargos locales; Pablo Barandika, Dionisio Lekue, Jesús Altuna, Francisco Zenarruzabeitia, Agustín Arostegi, Ambrosio Basaldua, José Luis Aramendi, Felipe Gurtubai, Mateo Apellaniz, Rodolfo Atxa, Blas Uriarte y Manuel Madariaga, los ex-presidentes Melchor Ugarte y Francisco Zabala, la directiva local de Emakume Abertzale Batza, representada por Bernarda Zamakona, Juanita Arantzamendi, Teresa Jauregi y Felisa Bilbao, los ex-alcaldes y ex-teniente alcalde; Simón Linaza, Santos Muñoz y Julián Abasolo, el ex fiscal municipal Alfredo Elberdin, el periodista local Genaro Egileor y representaciones exteriores. A los postres, la banda de txistularis actuó nuevamente, interpretando una composición de música vasca y el ochote Adizkidiak interpretó varias obras.

Por la tarde, en el cine de Lasao se celebró un mitin donde el presidente de la Junta Municipal rebatió las acusaciones de la derecha de haber metido a la juventud en un callejón sin salida. También “Altzeta”, glosó unas palabras que el público premió con aplausos y terminó con frases invitando a que se cultivase la cultura vasca.



El lehendakari Agirre comenzó haciendo un elogio al euskera y contra los que predicaban principios de democracia y su conducta desmentía sus palabras. Censuró a la derecha, cuya actitud en el gobierno español había sido peor que la de la izquierda. Exigía que para entablar un  dialogo, era preciso ser digno de ello. Comentó unos párrafos de “Altzeta” a los oradores del famoso mitin del Frontón Urumea a cargo de Gil Robles, diciéndoles que no pasaría la derecha. Se preguntó que vino a decir a Euskadi y su desconocimiento de nuestra historia, demostrando gran ignorancia y usando un lenguaje irrespetuoso con las instituciones nacionales vascas. Recordó las frases de admiración del socialista Fernando de los Ríos al régimen por que se rigió Euskadi históricamente. Recordó también, la lucha en el llamado ”Pleito de los Ayuntamientos”, donde el pueblo vasco protestó enérgicamente contra la conculcación del Concierto económico. Preveía que pasaría la persecución y el PNV volvería a ser la salvación de los que acudieron en el 1931, según sus palabras, “para que les sacáramos los pies de las alforjas” y luego, cuando ya había pasado la persecución y habían logrado salir de “debajo de la cama”, se dedicaron a la injuria. El lehendakari local dio lectura a  las numerosas adhesiones recibidas, de entre las que destacaba por su afecto, la de tres “ikasles” de Galdakao que cursaban estudios en Valladolid, que fueron acogidas con grandes aplausos.

Al término se cantó por los presentes el “Euzko Abendearen Ereserkija” y finalmente tuvo lugar en la plaza, la actuación de los poxpoliñas de Abando.

lunes, 30 de junio de 2014

El primer año salvamos al Galdakao

Comentarios de Kepa Galarza sobre su experiencia de jugador en el C.D. Galdacano.


sábado, 31 de mayo de 2014

Juan Loroño : "Hubo un momento en el que se quiso cambiar de nombre al Club"

Artículo del periódico local "Crónicas" del mes de marzo de 2013 en el que se realiza una entrevista Juan Loroño.



miércoles, 30 de abril de 2014

La Corporación Municipal en la República

Tras la celebración de las elecciones el 12 de abril de 1931, los resultados se conocieron dos días después, y el 17 se reunieron en el salón consistorial los nuevos concejales, presididos por Simón de Linaza, que obtuvo los 14 votos y los concejales proclamados: Santos Muñoz, Julián Abasolo, Mariano Oiarzabal, Tomas Asua, Julián Larrinaga, Regino Barrenechea, Andrés Larrea, Pedro A. de Urizar, Aniceto Egileor, Pablo Etxebarria, Dámaso Basoa, Bernabé Totorika e Isidro Rekalde. Con 14 votos también, resultaron elegidos Santos Muñoz teniente de alcalde, Julián Abasolo segundo teniente de alcalde y Mariano Oiarzabal regidor Sindico. Una vez finalizadas las votaciones, se procedió por unanimidad a la retirada de la fotografía de Alfonso de Borbón, se solicitó el máximo de competencias en consonancia con los derechos históricos, la Corporación se adhirió a las conclusiones de la Asamblea de Gernika y se dio cuenta de la situación económica del municipio.


                             Simón de Linaza, alcalde de Galdakao


Pero las irregularidades ocurridas en dichos comicios, provocaron la disolución de varios ayuntamientos vizcaínos y el 31 de mayo se celebraron nuevas elecciones, produciéndose la entrada de representantes republicanos (Tomas Castillo, Justo Maguregi, Martín Ojanguren y Tomas Sagarminaga) y el abandono de los monárquicos. Dos años después, a consecuencia de los llamados sucesos de Usansolo, Simón de Linaza fue suspendido de su cargo, siendo sustituido por Santos Muñoz Orue, aunque Linaza asistió a la reunión del Comité pro defensa del Concierto Económico y de la autonomía municipal (el llamado pleito municipalista), lo que le supuso de nuevo, el abandono del cargo, lanzándose en el pleno, gritos de “¡Abajo la monarquía!” que fueron coreados por el público. Los únicos que no dimitieron de la Corporación, fueron el republicano Maguregi y el socialista Sagarminaga.
 
El 13 de septiembre de 1934 se intentó por primera vez constituir la Gestora gubernativa presidida por Justo Maguregi y acompañado de Tomas Sagarminaga, Carlos Gallastegi, Esteban Celaya, Isidro Ureta, Pedro Rementeria e Ignacio Preguntegi. En un momento de la votación, un gestor protestó por no poder ser que todas las papeletas fuesen en favor de Maguregi, ya que él no había votado. Pudo comprobarse por parte del secretario Vicario, que efectivamente una de las candidaturas era a favor de Tomas Sagarminaga. Posteriormente, renunciaron al cargo: Esteban Celaya, Domingo Barandica y Carlos de Gallastegi, Por otra parte, Atanasio Daniel Belsa afirmó ser nombrado gestor gubernativo contra su voluntad, pensándose en cubrir estas renuncias por significados monárquicos de la localidad. Varios meses después, el alcalde gubernativo obtuvo una plaza en la Diputación y la alcaldía pasó a manos de Tomas Sagarminaga.

Trascurridos año y medio de la Gestora municipal, en 1936 se repuso de nuevo la corporación democrática, al frente de la cual se situó de nuevo Simón de Linaza. En abril se realizó la antevotación para proclamar al candidato Julián Abasolo para las previstas elecciones municipales del 12 de abril, coincidiendo con el quinto aniversario de los comicios que dieron lugar a la República, pero no se llegaron a celebrar debido al ambiente poco propicio para ello. El 19 de abril por motivos profesionales, el teniente alcalde Santos Muñoz Orue se trasladó a Oviedo, pasando Julián Abasolo a ocupar su puesto. Una vez producido el levantamiento militar, en cumplimiento del decreto sobre integración de ayuntamientos, se solicitó cubrir las 5 vacantes existentes, correspondiendo 3 puestos al Frente Popular (por cese de Tomas Castillo de ANV, el republicano Martin de Ojanguren y el socialista Tomas Sagarminaga, al estar este detenido), y 2 al PNV (ocupados por José de Uriarte y Víctor de la Mota).


miércoles, 19 de marzo de 2014

El Obispo en la minas de Usansolo


La segunda mitad del siglo XIX supuso el desarrollo de la minería vizcaína, creando una nueva aristocracia entre los dueños de estas. Galdakao no quedó al margen de este desarrollo. En una de las visitas del obispo de Dora al municipio en agosto de 1905, este se desplazó a las minas de Usansolo. A mediodía llegó el obispo a Usansolo con el fin de bendecir las máquinas para el lavado de minerales y elevación de aguas de Agustín de Iza, cuya fuerza suministraba Carlos de Orue. Le acompañaban Esteban de Amezola, Bonifacio de Ormaechevarria y Fermín de Isasi, ambos familiares de Gandasegi, siendo acogido como de costumbre el ilustre galdakoztarra. En unión de dichas personas, de varios accionistas de las minas de Usansolo y demás invitados al acto, se dirigió al lugar en que estaban instaladas las máquinas para el lavado de minerales y bendijo el aparato de treinta caballos de fuerza. Después bendijo la bomba eléctrica para la elevación de aguas. Ambas instalaciones enorgullecían a la casa Thompson-Houston Ibérica y a su ingeniero Walter Bruch, al de las minas Jesús de Urrutia y al gerente de las mismas Francisco de Rementeria.




Acto seguido, después de dirigir el obispo frases a los que intervinieron en la instalación de dichas máquinas en las minas de Usansolo, pasó con sus acompañantes al frontón del barrio, en donde se le obsequió con un esplendido banquete al prelado, que tuvo en la mesa, a la derecha e izquierda, al párroco de Galdakao señor Uriarte y a Esteban de Amezola. Tomaron asiento en la misma mesa los familiares anteriormente citados, Agustín, Domingo y Valentín de Iza, Francisco de Rementeria, Esteban Santisteban y Agustín de Arrieta, accionistas de la minas de Usansolo, Amadeo de Gandasegi, Alejo de Eguskiza, Carlos Orue, Felipe de Jauregizar, Tomás de Larrinaga, Pedro de Arteabaro, José de Zarandona, Walter Bruch y Antonio Llomsa, empleados de la compañía Thompson-Houston; Juan José de Landa, Antonio de Allende, Enrique de Ortuzar, Juan de Zamakona, Fulgencio Martínez, Pedro de Barrenetxea y demás invitados. A los postres llegaron el maestro Vigueira de San Miguel de Basauri y Lucio de Landaburu. El menú del banquete estaba constituido por: aperitivos variados, paella a la valenciana, langosta con salsa tártara, codorniz a la italiana, espárragos a la vinagreta, pollo asado a la española, roatsbeef a la inglesa, mantecado de café, bizcocho montado, St. Honores, quesos, fruta, café y cigarros. Para beber se sirvió: Diamante blanco, limonada de vino blanco, Cañedo tinto, champagne Vauve Cliequot, champagne Pommery, Domecq, Martel, Chartreuse y Benedictine.

Cuando se destapó el champagne, inició los brindis el obispo de Dora, quien brindó por la prosperidad de las minas de Usansolo, siguiéndole en el uso de la palabra Francisco de Rementeria, gerente de dichas minas, Agustín de Iza, el médico de Galdakao señor Landa, Esteban de Amezola y el representante de la compañía Thompson-Houston. Terminado el banquete, se jugó en el mismo frontón un reñido partido de pelota entre “Riojita” y el simpático Ramón de Rementeria, contra “Artatxori”, quienes fueron aplaudidos por la gran concurrencia que acudió al partido.
Días atrás, el obispo había sido obsequiado en Galdakao por la “Sociedad Recreativa La Cruz”, que fue a su pueblo natal a visitar a sus paisanos. El banquete fue servido por el acreditado fondista León de Asua. Agradecido de su estancia en Usansolo, el obispo regresó a Bilbao a media tarde en unión de sus familiares y de Esteban de Amezola.

martes, 18 de febrero de 2014

La fiesta del Club Deportivo Elexalde


Los fundadores del Club se reunían en un local enclavado en la “Sociedad Industria y Comercio” de la fábrica de “La Dinamita”. Su salón principal tenía cabida para más de 500 personas, y anexo al mismo, se encontraban una magnifica biblioteca, teatro y cinematógrafo. Por aquellos años, disponía de nombres famosos, como Tomas San Salvador, el famoso ciclista; los hermanos Loroño y el equipo de “foot-ball”, que en dos temporadas había pasado a la categoría B. El Elexalde era un semillero de atletas que lanzaban, saltaban y corrían. El alma del Club lo formaban los directivos Leizaola, Jugo, Tutor, Uriarte, Ibarra y tantos otros.
 
    
 Bendición de la bandera del C.D. Elexalde. (Foto diario “Euzkadi”)


Conforme se hallaba anunciado, se celebró en 1925 la fiesta del Club Elexalde. El tiempo, que en días anteriores resulto lluvioso, amaneció radiante. La primera parte del programa tuvo lugar en el barrio de Zuazo. Dieron comienzo los actos a las nueve de la mañana con la comitiva que se trasladó al campo de deportes. Al frente de la misma, iba la bandera que regalaron al Elexalde las señoritas locales. La bendijo el capellán de “La Dinamita”, Santiago de Lezama, actuando de madrina Carmen Fernández, en representación de María Begoña Chalbaud y de padrino, el joven Carmelo de Leizaola. Terminada la bendición estalló una salva de aplausos y se dispararon cohetes al grito de “¡Hurra Elexalde!”. Acto seguido, el capitán del equipo, Pedro de Uriarte, recibió de manos de la madrina la bandera, trasladándose a la capilla de la fábrica, donde se celebró una misa rezada. Terminada la misa, se sirvió en los salones del “Club Círculo de Oficios” un lunch, al que asistieron las autoridades locales, redactores deportivos de los diarios “Euzkadi” y “Excelsior” e invitados. Durante el lunch se hizo una demostración de música vasca a cargo de los txistularis Erramon y Prutuoso. A las once y media se organizó una carrera ciclista, cuya clasificación, después de cubrir los 24 kilómetros (Zuazo-Usansolo-Zuazo) fue: Gregorio Etxebarria, sobre “Peugeot” en 42 minutos y 12 segundos; 2º, Julio Urkiza, a media rueda; 3º, Miguel Landaluze; 4º, Ignacio Arrieta; 5º, Víctor Etxebarria; 6º, Vicente Gurtubai y 7º, Higinio Arana. Esta carrera tuvo su parte seria en la excelente marca efectuada con el magnífico sprint final del pequeño Víctor Etxebarria y la buena táctica de su hermano Gregorio, quien no se despegó de Urkiza hasta el momento preciso, y su parte cómica, llevada por dos "equipiers" del Elexalde con la caída de uno de ellos y el pinchazo de Arrieta.

Tras el reparto de premios y precedidos del txistu, se dirigieron en caravana al barrio de La Cruz, donde se bailó el aurresku de honor. A la una y media, dio comienzo el banquete al que asistieron 80 comensales. En la presidencia se sentaron el alcalde, León de Asua, Amadeo Gandasegi, Pedro de Aguirre, la madrina de la bandera Carmen Fernández, Narciso Fernández, Santiago de Lezama, Antonio Aldecoa, Pedro Touran, Estanislao de Irazabal, Carmelo de Leizaola presidente del Elexalde, Juan Jugo, Justo Tutor, redactores deportivos de “Euzkadi y “Excelsior”, etc. A los postres, hicieron uso de la palabra los redactores deportivos y Justo Tutor, que leyó sus clásicos versos. A las cinco se trasladaron al barrio de Elexalde. Un chaparrón hizo que la romería tuviera que trasladarse a La Cruz, donde continuó hasta el anochecer.


jueves, 30 de enero de 2014

Victor Diez : "El futbol de mi época no era muy diferente al actual"

Artículo del periódico local "Crónicas" del mes de marzo de 2013 en el que se realiza una entrevista al jugador Víctor Díez.