lunes, 6 de septiembre de 2010

Los preparativos de la visita del Obispo

En 1905 el insigne señor doctor don Remigio de Gandasegi, nuevo Obispo de Ciudad Real y Prior de las Ordenes Militares, que se disponía a ser elevado a la “plenitud” del sacerdocio el día de Santiago, a los treinta y cuatro años, llegaba al municipio. Galdakao se preparaba a tributar un recibimiento entusiasta a su hijo, con la elaboración de monumentales arcos de bienvenida por parte de “La Dinamita”, del Ayuntamiento y de la Sociedad Recreativa.

Foto: Biblioteca Nacional de Madrid

En el escaparate de la farmacia de Emilio González del Solar, se encontraba la magnífica mitra que la Sociedad Recreativa “La Cruz”, regaló al hijo de este pueblo. La mitra expuesta, era una verdadera joya de arte que honraba al escultor bilbaíno Pedro de Sorreguieta, autor del dibujo, y al establecimiento donde había sido confeccionado, uno de los más importantes de Lyon (Francia), de estilo gótico florido, bordado en finísimo oro sobre tisú de plata, buscando el claro-oscuro por medio del artístico modelado. Iba encerrada en un precioso estuche con cantoneras, asa y cerraja de plata, forrado en su interior de raso blanco y por el exterior de morado. Según la prensa de la época: “Mil agradecimientos merecía la Sociedad Recreativa “La Cruz” por el hermoso obsequio que se realizó a su ilustre paisano, y en especial los comisionados por dicha Sociedad, Aurelio Pérez Soto y Rufino de Aldazabal”. En el mismo escaparate, se exponía también el precioso báculo con que los galdakaotarras obsequiaron a Remigio Gandasegi.

En el correo de la mañana, salieron para Zaragoza Amadeo de Gandasegi con su esposa Manuela de Anza, para asistir a la consagración del señor Gandásegui. También se proponían asistir al acto una Comisión del Ayuntamiento, compuesta del señor alcalde y del secretario; por el cabildo parroquial, Remigio de Uriarte; por la Sociedad Recreativa, Aureliano Pérez Soto y Francisco de Rementeria, y Alejandro de Gorrotxategi y Susana de Gandasegi, tío y hermana, respectivamente, del nuevo Obispo. Posteriormente, de Zaragoza, también regresaría Sixta Barrenetxea y Gandasegi, y de Vitoria, Pedro de Barrenechea y Gandasegi, sobrino del nuevo Prelado, alumno interno en el Seminario Conciliar de Vitoria.

Por otra parte, continuaban los ensayos de la Misa eucarística de Perossi, a cuatro voces, que se cantaria en la primera Misa pontifical que celebró el obispo, dirigida por Julián de Larrinaga, con cuyo motivo se realizó una gran fiesta infantil.

A los pocos días, llegó por fin a Galdakao el Obispo, celebrándose los actos tan esperados por la población del municipio, con la participación también de los vecinos de Bilbao, Amorebieta y alrededores. La visita sería aprovechada para hacer entrega al Municipio del nuevo Camposanto, que fue bendecido por el joven Prelado de Dora.
                                                    
                             

                    Publicado en el periódico local de Galdakao "Dime".

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